lunes, 30 de mayo de 2016

SENCILLAMENTE HENRY de Michelle Magorian

Hola amig@s,

En ocasiones, la mayoría de las veces, cuando decimos que un libro es bonito parece que nos expresamos de la misma forma que cuando alguien dice "¡que mono es este niño!, es decir, la forma políticamente correcta de evitar decir la verdad (que es feo de cojones, vamos)


Pero otras veces esa palabra adquiere todo su significado en la máxima expresión de su definición y es la mejor manera que tengo de expresar lo que Simplemente Henry me ha transmitido. No es una novela de misterio, ni repleta de acción, no es fantástica, no es terrorífica, no te hace morderte las uñas ni te desespera debido a la tensión o la emoción, pero es una novela muy bonita, realmente bonita.


Sinopsis

Gran Bretaña, 1950. Henry va al cine a menudo para evadirse de su familia: su madre, un padrastro insoportable y una hermana pequeña horrible. Henry adora a su abuela y no se da cuenta de que es maestra en malmeter. Cuando lo obligan a relacionarse con dos chicos marginados por su condición social, Henry descubre el valor de la amistad y unas revelaciones sobre sus orígenes que derrumbarán sus prejuicios.

Esta extensa obra, aunque de lectura amena y ligera, se nos presenta como un cuento costumbrista ambientado en la Inglaterra de la posguerra de la II Guerra Mundial, justo en el periodo de reconstrucción. Un lugar en el que vive Henry, joven obsesionado con el cine y con ser algún día camarógrafo, que tiene idealizado a su padre, un héroe de guerra que murió al salvar a un compañero, motivo por el cual tiene cierto rencor hacia su padrastro, un hombre del que está totalmente enamorada su madre, y que no solo trabaja para sacar a su nueva familia adelante, sino que estudia para ser algún día algo mejor que un maquinista de tren, pero cuya honradez y profundo cariño hacia no solo la madre de Henry, sino hacia el propio niño y su hermanita (producto de este segundo matrimonio) es opaco a sus ojos, totalmente alienado por una abuela a la que adora, y que es un bicho de una mala leche equiparable a cualquier malvada de cuento infantil.



En una sociedad inundada por los prejuicios y dominada por las habladurías, donde la familia de un supuesto desertor es marginada, incluido el hijo pequeño que no tiene culpa de las acciones de su padre, u otra madre y su hijo son discriminados por ser madre soltera e hijo ilegítimo (aunque el padre muriera en accidente de tráfico justo el día que se dirigían a su boda), el destino, o más bien un trabajo en la escuela obligará a Henry a relacionarse con estos dos niños con quien no solo descubrirá que comparte aficiones y gustos, sino que también empezará a dudar de las prohibiciones implantadas por los mayores, sus imposiciones debidas a estos escrúpulos, y su repercusión en personas que no solo no tienen culpa de nada, sino cuyas verdades son en ocasiones desconocidas convirtiéndose en realidades generadas por calumnias, desinformación, o simplemente ganas de malmeter. A través de otro personaje que hará de nexo común entre los problemas que les van surgiendo y que ayudará a encauzar todo y a resolver el misterio que surgirá al final (el hada buena del cuento) descubriremos que no todo en la vida del niño es como parece, o incluso como su madre y su padrastro le hacen creer pensando en su propio bien y en la familia, por encima de ellos mismos e incluso de su propio bienestar.

Con el cine como telón de fondo, una vieja cámara fotográfica como aliado e inesperado precursor de un oscuro secreto, la vida de Henry dará un vuelco.

Una bonita historia que demuestra que si tal vez todos conserváramos la inocencia infantil y la falta de prejuicios a la hora de juntarnos con nuestros semejantes, sin juzgarlos sin conocerlos, sin hacerlos culpables de los supuestos errores de otros (como sabéis siempre me alejo de los spoilers en las reseñas, porque la novela también tiene su puntito de suspense final, relacionado con el pasado de la familia de Henry y de sus nuevos amiguitos), el mundo seguramente fuese un sitio mejor. Al final descubriremos en Henry una verdadera paradoja en relación a lo que su abuela le había inculcado, además de la situación más odiada para ella, y que sin embargo para su sorpresa no significará nada para aquellos que le quieren y le rodean.

Feliz semana y lecturas, Arcan@.