martes, 1 de marzo de 2016

LA SOCIEDAD DE LA SANGRE, de Susan Hubbard

Hola amig@s,

Esta si que puede decirse que es una lectura totalmente inesperada e improvista. De hecho el libro lo adquirió Sonia tras leer El Umbral, de Patrick Senécal (que le encantó, por cierto), y coincidió que justo yo termine de leer Controlaré tus sueños, de Verdon, así que cogí este que estaba a mano.

Sinopsis

¿Qué ocurriría si un día descubrieses que todo lo que crees saber sobre tu familia es mentira? Y ¿qué ocurriría si, detrás de esa mentira, se ocultara una verdad oscura y profunda, pero tan irresistible cómo para sentirte impelido a profundizar en ella? Ariella Montero desea conocer la verdadera identidad de su madre, de su padre y... de sí misma. Ha estudiado literatura, filosofía, ciencia e historia, pero no sabe casi nada sobre el mundo real y sus complejidades. En su mundo, los fantasmas y los vampiros conviven con los humanos, y cada vez que el puzzle parece a punto de resolverse, la última pieza hace que todo cambie. Poco a poco, Ari desentraña los secretos que han hecho que su familia viviese aislada, y comienza a reflexionar sobre su propia naturaleza y sus posibilidades de supervivencia. En un giro ingenioso a un género con numerosos adeptos, esta novela, maravillosamente escrita, mezcla humor con terror para mostrarnos que los vampiros son algo más que criaturas de la noche que se dedican a chupar la sangre de la gente.
La Sociedad de la Sangre es una original novela gótica ambientada en Estados Unidos y narrada desde el punto de vista de una adolescente, hija de vampiros, en cuyo diario cuenta sus primeros pasos en un mundo sobrenatural.


La sinopsis no engaña. Estamos ante un producto dedicado y enfocado al lector adolescente. No esperéis nada profundo, ni una trama interesante, ni mucho menos original (el vampiro que ve la luz del día y es vegetariano, o busca un sustituto del liquido vital no es novedoso, y en este tipo de novela, y dado su enfoque, nos recuerda mucho al vampirismo light de Crepúsculo) Hecha la comparación, podéis imaginar el tipo de saga que se nos presenta, y el fin comercial de la publicación.

La autora escribe muy bien, con frases cortas y una mezcla de lenguaje infantil y adulto según el caso, con referencias al lector, que hacen una lectura fluida que encaja con la sensación de diario escrito por una niña que se nos quiere transmitir.


La lectura es amena y entretenida, pero las situaciones son en ocasiones un tanto surrealistas (la manera en que Ari, la protagonista, da por hecho que su padre es un vampiro y ella también, la forma en que se comporta ella y algunos de sus amigos cuando lo saben, y la naturalidad, incluso estúpida, con que se asimila...) o poco trabajadas para darlas sentido. Pronto nos damos cuenta de que la historia o bien no es conclusiva (es una saga), o no nos lleva a ninguna parte, porque lo peor, aunque sin embargo nos arranque alguna sonrisa durante su recorrido, es que mas allá del viaje que realiza la niña en pos de su pasado y comprender su nueva situación (aquí da la sensación de que uno es vampiro o deja de serlo al gusto) no pasa absolutamente nada de interés o reseñable en toda esta primera parte. Nada relevante, ningún misterio, ningún drama, ninguna aventura, y ya puestos, ni siquiera un amor adolescente al que seguro acabará apuntando la historia...NADA!!!

Lo único reseñable que consigue es que empaticemos con la niña, y esta nos caiga bien, aunque por las cosas que suceden en el transcurso de la trama llegue un momento en que no sepamos si la niña tiene 13 años, si ha pegado el estirón en algún punto que se nos haya escapado leer, o si tiene 16 o 21... Supongo que esto se debe a querer pensar como un niño a la hora de escribir, pero sin embargo otorgarle funciones o vivencias de adulto.

Si una saga debe crearnos algún tipo de sensación en su inicio para que nos enganche, esto no ocurre con La Sociedad de la Sangre, que no deja poso alguno, excepto (que ojo, tampoco estaría mal si fuera una novela conclusiva) el habernos entretenido un rato en que uno pudiera estar aburrido, sin nada que hacer ni llevarse a las manos, como era mi caso. No atrae (por lo menos a mi), ni crea la intención de buscar y seguir leyendo la segunda parte, a no ser que, como esta, caiga en mis manos de casualidad en un momento en que no haya mas.

Un saga para apuntarse al carro generado por Crepúsculo, dirigido a ese mismo tipo de consumidor, lo que yo llamo una novela de instituto americano. Si buscas algo mas adulto, genuino, u original, esta no es tu saga.

Ni la mía.

Un abrazo amig@s, nos leemos.