jueves, 31 de diciembre de 2015

Libro de Fantasmas

Buenos días amigos en este ultimo día de 2015.
Poniendo fin a la etapa de lecturas inhabituales que he encadenado estos últimos meses, hoy os dejamos una pequeña (cuando algo no da para más, no da para más) reseña de uno de estos libros, LIBRO DE FANTASMAS es una antología de relatos (la mayoría orientales), que supuestamente tratan de adentrarnos en esta creencia, mitología, superchería (llámale x), a través de diferentes historias las cuales la mayoría siquiera consiguen entretener mínimamente al lector.

Sinopsis

Un fantasma recorre las páginas de este libro. ¿Sientes su presencia? ¿Qué formas adoptan los espectros? ¿De dónde viene la obsesión atávica por dejar constancia de sus apariciones en una infinidad de relatos y cuentos? El fantasma toca pero no puede ser tocado y no deja de volver. Sus desafíos elementales a las leyes de la materia lo convierten en la figura central de la literatura fantástica

La portada y la sinopsis confunden en relación a lo que su interior oculta, donde lo mas salvable son algunas de las fotografías que anuncian los textos junto a su encabezado. No os equivoquéis, con la exquisita, abundante, inquietante, respetuosa, y tan bien reflejada en escritos, pintura, fotografía e incluso cine, terrorífica y a su vez atrayente cultura oriental, sobre todo la japonesa en lo que respecta a estos cultos y creencias que la han acompañado desde su primigenia mitología hasta nuestros días, y en menor medida la coreana, no vais a encontrar nada de inquietante en unos textos que sobre todo se centran en una cultura china donde los fantasmas son un recurso literario para dar profundidad a leyendas que tienen mas de cuento con paradoja, que de historia que busque ponernos los pelos de punta, o al menos engancharnos a una lectura misteriosa e intrigante. Para nada.

Relatos sin ninguna mordiente, donde los espectros tienen un papel muy diferente al imaginado en principio, que se mezclan con extractos de películas (ninguna de ellas que yo recuerde entre las mas conocidas, sugerentes, ni importantes del genero) en los que ni siquiera el autor tiene la delicadeza de situarnos antes, encontrándonos de repente ante un fragmento del que desconocemos su origen, ni sabemos que pasa, ni en que se supone el autor quiere que nos fijemos, ni entendemos a cuento de qué aparece en medio del libro, o partes de un ensayo científico en los que se supone que se trata de demostrar la existencia o no de los fantasmas, y para los que es mas que recomendable tener al lado un diccionario de terminología técnica para enterarnos de algo.



En fin, un bodrio bastante indigesto, costoso de leer sin que el paso de una mosca nos libere de seguir haciéndolo, y que acarrea una indigesta sensación de haber estado perdiendo el tiempo (y el dinero) sin conseguir al menos salvar alguno de los relatos que consiga satisfacer el fin inicial que nos había sugerido la lectura.

Eso si, muy bien escrito por parte de la mayoría de los autores, o al menos muy bien traducido por parte del autor español encargado de su traducción.

Visto desde la perspectiva como autor, y no referido a nosotros, si no a otros cientos, miles de autores tan buenos que existen, o al menos tratan de subsistir en el anonimato, igual no tan exquisitos ni correctos en sus formas, pero sin duda mejor dotados tanto en su imaginación, como a la hora de hacernos ver, vivir, sentir una historia (Escribir bien no supone escribir algo interesante, ni mucho menos conseguir atraer a un lector a la trama) uno sigue preguntándose que buscan en realidad aquellas editoriales que rescatan truños como este, y descartan de sus mesas de lecturas textos que complacerían mucho mas a sus lectores.

¡Que poquito afán por el riesgo!

Desde Alcant, FELIZ AÑO NUEVO, Arcan@s!