martes, 10 de noviembre de 2015

NO CONFÍES EN PETER PAN de John Verdon

Con No confíes en Peter Pan ponemos punto y final de momento a los casos del ex detective Dave Gurney.
No por falta de interés, porque es seguro que retomaré de nuevo las novelas de John Verdon, si no por alternancia de géneros y autores, tras haber leído tres de sus obras en los últimos tres meses.

Sinopsis
Han pasado cuatro meses desde que David Gurney  resolvió el caso del Buen Pastor y las consecuencias han sido terribles: se perdieron vidas y hubo carreras profesionales afectadas. Uno de los que más ha sufrido ha sido Jack Hardwick, que violó la normativa por ayudar a Gurney. Los superiores de Hardwick pensaron que despidiéndole arreglaban todos sus problemas. En realidad, se buscaron un enemigo acérrimo. Ahora, Hardwick se propone demostrar la ineptitud de sus antiguos empleadores presentando pruebas que sirvan para revisar algunas condenas muy sonadas. Empieza con el caso Spalter, un rico empresario y promotor asesinado en el funeral de su madre. Su infiel esposa Kay fue condenada a cadena perpetua pero Hardwick está seguro de que a la mujer le hizo la cama un detective corrupto y quiere que Gurney le ayude a probarlo.
Muy pronto Gurney se encuentra enfrentándose a un fiscal sin escrúpulos, un detective completamente corrupto, un jefe mafioso extrañamente amable y un famoso criminal griego, Petros Panikos, Peter Pan, un hombre menudo que esconde un insaciable apetito por el asesinato. Todo por alguien que, después de todo, puede que sea realmente culpable…



Nueva historia, mismos protagonistas, algunos que desaparecen, y otros que cobran mayor protagonismo. Misma estructura, misma fórmula, pero como de costumbre el autor la sazona con un nuevo condimento que la hace original y distinta al resto.
En este caso no estamos ante un homicidio cuya investigación nos llevara a un asesino en serio, sino que la historia parte de unos hechos ya consumados. El intento de homicidio (la victima ha quedado como un vegetal en una silla de ruedas) de un rico empresario ya juzgado, que acabó con su mujer en la cárcel como acusada del delito. En este caso es Jack Hardwick, el protagonista que da perfecta réplica a Dave en cuanto a carácter y comportamiento, quien, fuera del cuerpo de policía tras ayudar a Gurney en un suceso anterior, le pedirá que le ayude a conseguir la absolución de la supuesta criminal, desmontando la trama por la que fue acusada. Una proposición que inquieta a Gurney, por cuanto detecta en Jack unas ansias de venganza ante sus ex-superiores que nuestro protagonista deberá tratar de desligar de la investigación en cuestión, para que lo uno no le ciegue ante lo otro, y no verse arrastrado a tal vez poner en libertad a alguien que en realidad es culpable... Esta vez estarán acompañados por Esti, personaje que aparece fugazmente en las anteriores entregas,  y que en esta se confirma como la nueva pareja de Hardwick , además de prestarles colaboración. Un caso  en el que pueden estar ayudando a salir de la cárcel a una asesina, que nos llevará a conocer lo peor del ser humano incluso en las relaciones familiares, en un ambiente donde la codicia marca las pautas, con agentes de policía corruptos, incesto, y un asesino muy, muy, peculiar, amén de sádico y trastornado.



Un desarrollo de los acontecimientos, con  piezas de un puzle que en este caso no van surgiendo conforme al desarrollo de los hechos, si no que habrá que rescatar bajo los cimientos de una investigación anterior, llevada en principio de forma negligente e  incluso todo apunta que de forma dirigida y delictiva, y que desembocará en un final inesperado dentro de una situación caótica.
Un nuevo rompecabezas a la altura de Dave Gurney, cuya relación con su esposa Madeleine mejora en la medida que ambos comienzan a comprender como es el otro, y la imposibilidad de cambiarlo, pero cuyo amor no puede evitar las dudas y el conflicto antes ciertas situaciones (básicamente la facilidad, casi buscada, con que Dave acaba enfrentándose a la muerte cara a cara una y otra vez).En esta entrega gana mayor protagonismo la relación con su hijo Kyle, para bien, quien también se verá inmerso en parte en esta nueva aventura.


Una novela nuevamente brillante de quien dicen ha devuelto el puesto de honor a Estados Unidos en la novela negra  (junto con Jhon Locke, cada uno en su estilo, estoy de acuerdo)

Un abrazo Arcan@s, y atentos a vuestras pantallas esta semana, ya que habrá estreno importante relacionado con Hijos de Alcant Vol.2