viernes, 4 de septiembre de 2015

John Verdon: Se lo que estás pensando y No abras los ojos

Hay veces en que es una historia la que te encuentra a ti, y no al revés. Es ella quien llega a ti, sin buscarla, casi por casualidad, sin referencias de ella, e incluso desconociendo la existencia del autor.
Así conocimos a John Verdon (digo conocimos porque ese día Sonia y yo nos encontrábamos visitando  a Yolanda de Hobbiton, nuestra librería amiga de Etxebarri. Fue ella quien me recomendó Sé lo que estás pensando, primera novela de este autor.

No me gusta demasiado la etiqueta de novela negra. Al igual que en el cine, traslada a nuestra mente  un tipo de acción que muchas veces nos aleja de ella haciéndonos una idea equivocada. Personalmente prefiero considerarla, al menos en este caso, thriller.



Sé lo que estás pensando nos presenta a Dave Gurney, ex detective de la policía de Nueva York, famoso por sus decisivas intervenciones en casos de asesinos en serie, ya jubilado (a la edad de 47 años, ¡quien pudiera!). Trasladado a vivir a un ambiente bucólico, junto con su mujer Madeleine, descubriremos una relación personal tocada, que arrastra un trágico suceso del pasado, entre dos personas muy diferentes. Gurney es un genio en lo suyo, un Sherlock Holmes moderno (personaje al que se hace continua referencia, e incluso uno de los secundarios se dirige a Dave como “Sherlock” en ocasiones), con una mente privilegiada para el análisis de pistas y situaciones criminales, pero un enorme déficit para las relaciones, tanto con las personas, como con el propio mundo.
La llamada de un amigo, pidiendo asesoramiento acerca de ciertas notas que recibe, harán que nuestro personaje retorne temporalmente a su viejo oficio, contratado por la oficina del fiscal (lo que provoca un conflicto con el departamento policial encargado del caso), viéndose inmerso en la búsqueda de lo que terminará por ser un asesino en serie. Un asesino brillante, inteligente y perspicaz que las únicas huellas y pistas que deja, son las que deja de manera consciente ante la incredulidad y la falta de comprensión de los agentes que le investigan. Un rival a la altura de Dave Gurney, que nos arrastrará envueltos en un emocionante caso lleno de misterio, suspense, e intriga, enfocado todo hacia un final vibrante y sorprendente en lo que a las causas y motivación del asesino se refiere.
Una muy buena historia, bien hilvanada, interesante, y adictiva. Resalta dentro de lo que es la historia en sí, la evolución de la relación de Gurney con su mujer (a peor), quien sin embargo se convierte, dada su habilidad para simplificar las cosas y ver el mundo de otra manera tan diferente a la suya, en el faro perfecto para alumbrar al detective en sus momentos de duda u opacidad.



Las aventuras del detective Gurney continúan en No abras los ojos. De nuevo los mismos personajes, pero con ciertas variaciones que nos hablan de la evolución de los mismos. Esta vez será una adinerada mujer, a instancias de Jack Hardwick (el amigo-no amigo, compañero-no compañero de Dave, cuya relevancia crece en esta parte, y cuyo carácter y forma de hacer tan bien empasta con el de Gurney cara al lector, a pesar de ser totalmente antagonistas) quien pedirá asesoramiento a nuestro personaje, no satisfecha con los bandazos, e incongruencias de la investigación policial que llevan los agentes (la misma brigada de Sé lo que estás pensando) en relación con el brutal asesinato de su hija.
La estructura de esta historia es parecida a la primera, pero de eso nos daremos cuenta hasta el final. ¿Por qué? Muy sencillo, porque Verdon nos presenta todo de manera parecida, pero llevándolo todo un paso más allá. Nuevamente detalles incomprensibles y pistas que en principio o no dicen nada, o apuntan hacia donde quiere el asesino, pero esta vez el supuesto asesino en serie nos conducirá hasta una macabra red de explotación sexual. Incluso el final, con intento de homicidio masivo es parecido a la primera parte, pero ninguna de estas coincidencias nos hará perder tensión e interés en la historia que se nos cuenta. Como he dicho antes, crece la presencia de Jack Hardwick, mejora la relación con Madelaine (esta vez el asesino es capaz de amenazar de forma directa a la mujer de nuestro héroe), y de nuevo encontramos viejos “amigos”…Si en Sé lo que estás pensando la colaboración del detective con el fiscal le lleva a ser mal visto por la brigada policial, esta vez su ayuda a la madre de la fallecida le hará ponerse en medio de ambos.


Ágil, amena y entretenida, sin obviar ninguno de los puntos fuertes de la primera parte, John Verdon no solo mantiene el tipo, si no que complica la trama. Seguiremos con las aventuras de Gurney, pero esta vez deberá esperar, porque llega el esperadísimo turno de Lisbeth Salander y Millenium IV. ¿Será capaz un autor, cuya obra las destacable es la biografia de Zlatan Ibrahimovic, mantener el tipo siguiendo la saga creada por el difunto Stieg Larsson?