domingo, 1 de septiembre de 2013

El reino de Darkstan y la maldición de los cuentos

Por fin podemos decir que hemos finalizado el cuento que presentamos para el proyecto Ilusionaría IV http://www.ilusionaria.com/

Una tarea ardua, porque no es nada sencillo escribir para niños, (Proporcionalmente nos ha dado muchísimo mas quebradero de cabeza que los dos años dedicados a Alcant) pero sobre todo porque el que suscribe, que es todo un lince, leyó 10.000 palabras, donde solo ponía 1.000.

Así que podéis imaginar lo que nos ha costado ajustar la historia a la sinopsis presentada, bajo los parámetros exigidos por el Staff.
Máxime cuando nos dimos cuenta del PEQUEÑO detalle, hace solamente cuatro días.


En mi defensa decir dos cosas:

1- Soy de letras, y para mi un cero es eso, un cero. Por lo tanto es igual a nada, y no entiendo que por esa cifra que se supone no representa nada, pueda haber un desfase de 9.000 palabras. ¡Qué cosas tienen las matemáticas, oye!
2-Aqui, mi querida socia, a pesar de tener en su poder las instrucciones, tal vez subyugada por mis palabras, siguió viendo 10.000 donde ponía 1.000, hasta que por casualidad el otro día se le ocurrió volver a mirar. ¡Menos mal, porque sino ya me diréis el papelón al presentar el cuento!
(Eso sin contar el descojone de todo Ilusionaría al completo.

Lo importante es que EL REINO DE DARKSTAN Y LA MALDICION DE LOS CUENTOS, ya existe, y que creemos tener una aventura a la altura de las que ya están presentando nuestros compañeros ( Unos maquinas. Hemos leído ya varios, y son simplemente alucinantes. Y no os perdáis el trabajo de los ilustradores), y ante todo, dirigida a la peculiar, y casi surrealista a veces, imaginación de un niño que desea crear sus propias imágenes cuando lee.

Porque aquí lo único importante son ellos. Los niños. Eso, y ofrecerles entretenidas aventuras que puedan disfrutar como sus cabecitas decidan.


Desde Alcant, así son las cosas, y así se las hemos contado (Nótese que siempre quise soltar la frasecita)

Un abrazo Arcanos, y feliz Domingo.